La luz invade todo este espacio ya que se encuentra en la cubierta del edificio, en este caso el tratamiento de la luz debe ser tamizada, dominada, creando zonas de sombra. Tamizar esa luz a través del objeto del proyecto, que es una piscina, no es un reto sencillo. La utilización de una celosía lineal de

aluminio tanto en elementos horizontales (cubierta de la ducha, pérgola) como verticales (cerramiento de la piscina) consigue crear zonas de luz y sombra tamizada recordando de alguna manera al verano, en los que los chamizos de la playa, eran recuerdos de un tiempo de vacaciones.